TODA EMPRESA NECESITA C.A.F.E.

 

Escrito por: Magdy Leira
11/06/2019

Era una tarde fresca, como muchas y parecía un día común y corriente para un pastor con sus rebaños en las tierras altas de la ancestral Abisinia (hoy Etiopía). Como todos los días sucedía, él cabeceaba mientras su rebaño se distanciaba.

¡El rebaño escapó! – Pensó Kaldi con un gran susto, al despertar de un descansado letargo. Tomó una rama rústica y emprendió una larga búsqueda hasta lograr reunir al rebaño alégorico. Este joven pastor notó que el comportamiento de su rebaño era inusual, estaban como nerviosos, muy estimulados.

Consternado pero a la vez poco acostumbrado a ese tipo de hechos, regresó a su cabaña para descansar de la rutina del día. Al día siguiente, pensando aún en el comportamiento de su rebaño, los descubrió comiendo de un arbusto con bayas rojas que había en los alrededores. El ingenuo pero valiente Kaldi, probó también de esas bayas rojas.

Sintiéndose extraordinariamente animado gritó - ¡Dulce y agradable descubrimiento!. Como si una mágica energía recorriera su cuerpo, creyó que era un milagro, y en ese mismo estado de euforia, corrió en dirección a un monasterio cercano para contar lo que había pasado al Abad, al tiempo que le mostraba las bayas que había recogido. ¡Creo que esto es obra maligna! – Exclamó el Abad, tiró las bayas al fuego, pero un aroma exótico y desconocido se difundió por toda la estancia, provocando que cambiara de opinión, convenciéndose de que era más bien obra divina, y ordenó que los granos fueran inmediatamente rescatados del fuego para mezclarlos con agua, y que todos los monjes del monasterio pudieran compartir “el milagro”.

El primer cultivo de “el milagro” tuvo lugar en Yemen y fueron los yemeníes quienes le otorgaron el nombre árabe de qahwa, de cuya etimología deriva nuestra palabra "café", que significa “estimulante” y “vigoroso”. Se cuenta que el profeta Mahoma era un incondicional del "Qahwa",  ya que le permitía permanecer despierto para poder realizar sus plegarias nocturnas.

Y este milagro, llamado café, no conoce de fronteras, por eso en cada cultura ha acompañado en sus grandes hazañas a los humanos y ha sido el motor de grandes cambios. ¿Cuántos grandes genios e inventores no encontraron en el café a su más fiel compañero?, como el caso de David Lynch, actor multifacético y dueño de su propia marca de café. ¿Qué sería de nosotros como especie sin la presencia de una bebida tan revitalizante?, favorecido por multitudes, el café ha sido considerado un leal compañero; para formalizar asuntos, concentrarse, aminorar desvelos, leer, compartir, entretenerse con juegos de mesa, reconfortar, estimular, hacer más gratas las conversaciones, tonificar, contrarrestar el frío y otras muchas razones. De hecho, es considerada como la bebida intelectual por excelencia, ayuda a coordinar las ideas, propiciando un flujo de las mismas, de manera clara y abundante. Es un estimulante energético para la vida misma, amado por muchos.

Sin embargo, el café va más allá de ser una infusión revitalizadora, ¿qué significa hoy por hoy?

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